Esta es una de las pautas dietéticas más extendidas que se conocen y un mensaje que ha calado profundamente en la población, pero hasta los mensajes más sencillos tienen matizaciones y dudas que surgen a su alrededor.
¿Cuántas veces deberíamos comer a día?
No podemos decir que haya un número concreto de comidas que sea mejor que otro. El número de ingestas es algo secundario, puesto que va a importar mucho más qué comemos que cómo lo repartimos.
El número y tipo de comidas para no ganar peso es diferente del necesario para tratar una patología.
¿Es mejor comer cinco veces al día que tres?
Los estudios que se han hecho al respecto no muestran claros beneficios de las cinco comidas al día frente a tres o cuatro. Existen conclusiones a favor y en contra, lo que genera bastante controversia al respecto.
Esto resta motivos para convertir las cinco comidas en un dogma a seguir sí o sí. No parece por tanto responsable transmitirlo como pauta aislada, y mucho menos dándole más importancia y priorizándolo frente a otras cuestiones más determinantes en la salud, como son la elección de alimentos y la calidad de la dieta.
En definitiva, si te viene bien para mantener una dieta saludable, será una buena pauta; pero si es un impedimento o te fuerza a ello, no lo apliques.
Antes se recomendaba comer muchas veces al día; ahora nos alejamos de esta tendencia, y se está viendo incluso que hacer pequeñas restricciones calóricas, o simplemente estar un tiempo más prolongado sin comer, podría ser beneficioso a nivel de salud.
¿Qué come la gente entre horas?
Introducir ingestas a media mañana y en la merienda puede ser muy útil para evitar llegar con hambre a la comida o a la cena. Siempre se ha considerado estas cinco comidas al día como una pauta aliada, ya que permite evitar esos momentos de ansiedad por comer que solemos experimentar sin han pasado más horas desde la última ingesta. Lo que se dice evitar llegar con hambre.
Por otro lado, esta pauta se puede convertir en un problema si esos tentempiés los hacemos en un lugar donde no controlamos la elección de alimentos (cafeterías, casas ajenas…) y somos más susceptibles de tomar una peor decisión a la hora de escoger alimentos.
Se tiene la certeza de que la gente, cuando come entre horas, no lo hace de una manera saludable, suele tender a elegir alimentos superfluos y con poca densidad nutricional.
Entonces, ¿cómo debemos hacerlo?
- No comas una vez que estés saciado
- Evita los atracones
- Si te entra hambre entre horas, come solo si es algo saludable